Por qué Japón crecerá tras el desastre

Se está poniendo en duda últimamente la capacidad de Japón para recuperarse tras el terremoto, maremoto y la planta nuclear de Fukushima. The Economist ya ha montado un debate sobre la salida de Japón de esta crisis que recomiendo encarecidamente que leáis.

Pero lo que voy a hacer aquí es explicar el potencial que posee este país asiático para recuperarse.

1. La economía japonesa hasta hace poco

Japón durante largo tiempo ha sido la 2ª economía mundial, solo sobrepasada por Estados Unidos. Desde hace una década China ha sido el peligro más inminente para este país y hace pocas semanas saltó la noticia: Japón ya no era la segunda economía mundial.

En la gráfica podemos observar cómo China ha recortado en muy poco tiempo la distancia entre ambos países.

Además, Japón ha sufrido en los últimos años un problema muy grave. Totalmente en contraposición al milagro económico de después de la segunda guerra mundial, Japón ha sufrido una deceleración económica progresiva.

Esta gráfica nos muestra cómo la tasa de crecimiento del país ha ido progresivamente decreciendo desde los años 90.

Durante la década de los 90, Japón cayó en lo que se suele denominar una trampa de liquidez. Ocurre cuando los que poseen dinero o activos líquidos no quieren invertir a causa de algún evento. En este caso, uno de los principales encargados de desmotivar a los inversores fue la deflación.

En España estamos acostumbrados a oír en los medios sobre la inflación, pero la deflación (un crecimiento negativo de los precios) es un evento extraordinariamente raro en las economías desarrolladas. Empíricamente podemos observar que pocos países durante los últimos 20-30 años han sufrido periodos deflacionistas, mientras que Japón sufre ya casi 2 décadas de deflación.

También podemos observar otro determinante de las trampas de liquidez, la tasa de interés. Japón ha mantenido durante un largo tiempo unas tasas de interés bajísimas en comparación a otros países desarrollados. No es que sea un efecto planeado mantener el interés tan bajo, sino una consecuencia de la trampa de liquidez.

¿Por qué son todos estos datos sobre la trampa de liquidez importantes? Básicamente por el efecto que tiene la trampa en la política monetaria. A nivel macroeconómico una de las principales bazas que tienen los gobiernos (más bien los bancos centrales) es poder jugar con las políticas monetarias: poner más o menos dinero en la economía para producir un efecto concreto. Es el famoso estimular la economía que tanto oímos en los telediarios en boca de los políticos.

La trampa de liquidez impide que las políticas monetarias del gobierno tengan efecto en la economía (no es del todo cierto, pero para mantenerlo simple asumiremos que es así). El gobierno japonés lleva casi 2 décadas sin poder influenciar en la economía, lo probablemente haya causado el freno en el crecimiento del país.

Pese a todo, Japón sigue siendo un jugador de primera categoría. Posee una capacidad de producción inalcanzable para muchos países y en términos productivos lo seguirá siendo.

2. Las repercusiones del terremoto

Es todavía imposible calcular que repercusiones puede tener en la economía japonesa los desastres ocurridos en las últimas semanas. Eso dejando a un lado que la pérdida de vidas humanas tiene una repercusión incalculable en términos económicos.

Pero lo que se puede esperar por lo que conocemos es lo siguiente:

  1. Pérdida de infraestructuras, maquinarias, viviendas y otros bienes de capital. Esto tendrá un efecto negativo en la capacidad productiva de las empresas, así como reducirá el poder adquisitivo de las familias japonesas (afectando especialmente a un sector importantísimo de la sociedad japonesa, los jubilados).
  2. Caída en los niveles de exportación. No solo por la parada productiva que el terremoto y maremoto supusieron, sino por las restricciones en el suministro eléctrico y las consecuencias que conlleva para la producción. En Japón las exportaciones representan el 12% del PIB.
  3. Falta de confianza en los mercados. (Nota: soy bastante reacio a utilizar la palabra mercados cuando en realidad se habla de cuatro agencias de rating y unos pocos macrofondos que controlan gran parte de la actividad, pero lo dejo ahí). Los inversores extranjeros en este momento no tienen el humor como para invertir en empresas que acaban de sufrir en desbarajuste. Creo que cambiará con el tiempo y cuando se empiece a levantar la economía del país, se eliminará este factor pero mientras tantos es un problema puesto que implica una pérdida importante de dinero para las empresas y el gobierno japonés.
  4. Reducción del consumo. Las dificultades por las que está pasando la zona no son las mejores para propiciar el consumo. Los ciudadanos nipones ahora mismo están sufriendo una pérdida de confianza en sus productos (sobre todo agroalimentarios) por lo que es de esperar que se acabe notando en la economía.
  5. Dado que en Japón existe un estado del bienestar muy protector, es de esperar que el gobierno japonés empiece a tirar de sus recursos para satisfacer las demandas sociales de sus ciudadanos. El gobierno japonés ya está terriblemente endeudado como podemos ver en el gráfico de más abajo, por lo que yo esperaría todavía más deuda o una subida de los impuestos para financiar las acciones futuras (el FMI ha dicho que no pondrá a disposición de Japón el fondo que generalmente destina a catástrofes naturales). La gráfica muestra que el nivel de endeudamiento del país alcanza ya el 172% de su PIB, lo que no es una buena señal.

3. El futuro de Japón

Ya he mostrado unas cuantas razones que nos dicen que la economía japonesa va a sufrir en los próximos meses y años. Pero lo que creo que pasará en Japón es una cosa totalmente distinta. Me imagino un país recuperado, con unas tasas de crecimiento cercanas a las de su época dorada tras la segunda guerra mundial.

Para decir eso me baso en algunos conceptos procedentes de la historia económica. El que más me llama la atención es lo que en inglés se llama 2nd mover advantage. Técnicamente, Japón no es un 2nd mover, sino más bien un 1st mover. El 1st mover es aquel país que desarrolla, por ejemplo, una tecnología; mientras, el 2nd mover adapta la tecnología desarrollada por el 1st mover a su país con la lección aprendida de tal manera que su implementación es menos costosa, más eficiente, más productiva y mucho más rentable.

Japón no será un 2nd mover pero creo que a efectos de crecimiento, el terremoto y los posteriores desastres le dejarán en la misma situación. Como país tienen el potencial para crecer pero estaban limitados por su economía. Este movimiento destructivo acabará siendo el nacimiento de un nuevo Japón.

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