La asociación de antiguos alumnos de la UPF (AnticsUPF) ha organizado esta tarde-noche una pequeña conferencia/sesión de networking bajo el estandarte de las tendencias en el marketing de las redes sociales.
O al menos eso es lo que pretendía…
La disposición del programa era la siguiente: 3 presentaciones en las que se tocarían distintos temas.
La primera, la llevada a cabo por Javier Velilla, fue la más interesante y la única orientada a los conjuntos de personas que forman las redes sociales. Su presentación está disponible en Slideshare, aunque es totalmente inútil sin su autor. Pues tal y como dicen una buena presentación sólo tiene sentido cuando la explica su creador.
La segunda, realizada por Francisco Rodríguez, un director de Xing España sufrió lo que se podría llamar el síndrome del empleado-conferenciante. En resumidas cuentas esto significa que un tío con, probablemente, experiencia en el sector de las redes sociales para dar y tomar, se dedicó a vanagloriar a su compañía. Nada nuevo ni interesante.
La última, fue la que llevó al bluff final. Es decir, la que decepcionó. El señor Tomàs Cascante expuso con claridad y unas definiciones de diccionario (literalmente) aquello que me parecía imposible asumir. Que se creyese dueño y señor de una red social. Èl, en su persona, poseía (comprobado varias veces por el uso de posesivos) su red social, Tertulia Digital. Uno puede sentirse líder de una tribu (leed este post) y admitirlo sin reserva alguna, pero me parece de un egocentrismo y falta de conocimiento sobre las comunicaciones a través de la red que merece ser mencionado como el ejemplo a evitar.
Por último, un público que trabaja en empresas (imagino) importantes en sus respectivos sectores que no era capaz de distinguir las bases de la conversión de unidades desde mercados no-monetarios (donde las redes sociales juegan con clarísima ventaja) a mercados monetarios. El foco de la mayoría de preguntas se dirigió al mismo tema. Hacer dinero de las campañas en las redes sociales.
Pues la respuesta a eso era, en el fondo, muy simple. Cuando intentas obtener valor de un mercado no-monetario, juegas fuera de casa. Significa que tu método de evaluación se debe establecer en unidades del mercado no-monetario (principalmente atención y reputación).
La conversión de unidades del mercado monetario a unidades del mercado no-monetario es complicada e infructífera. Si quieres medir tu rendimiento hazlo en el mismo sistema que hace todo el mundo. Los rendimientos del mercado monetario vendrán indirectamente tras una buena pelea en el mercado no-monetario.
Y sí, soy un pesado con los mercados monetarios y no monetarios