Apple, ¿estrategia arriesgada o imagen divinizada?

En Economía de la Empresa nos enseñaron que fijar y mantener un nivel de calidad en una empresa era de vital importancia. Si quieres vender relojes baratos y de calidad estándar, lo más eficiente es atenerte a ese objetivo y promocionar relojes baratos y de calidad estándar. Si por lo contrario decidieses vender esos relojes al mismo nivel que los suizos, la teoría nos dice que no prosperarán ni el producto ni la empresa.

Algo similar parece ser que le ha pasado a Apple con el lanzamiento del iPad. El cacharro en cuestión es un gadget multitáctil de aspecto similar al iPhone. Las keynotes de Apple siempre gozan de una muy buena reputación y todo el mundo sabe que Steve Jobs siempre realiza un excelente trabajo presentándolas.

Pero la sensación extendida por casi toda la prensa en general, es que el iPad es un producto bueno, pero poco innovador. Tal es esa sensación esparcida por la web que podría parecer hasta decepcionante. Muchos argumentan que es un simple iPhone de unas cuantas pulgadas más. Eso si, nadie duda que será un éxito de ventas. Ya lo comprobaremos.

La cuestión importante en todo este asunto es cómo está afectando la imagen que Apple ha mantenido tan cuidadosamente a lo largo la última década. Pulcritud y diseño definen a la perfección las características de una estrategia de marketing y posicionamiento de enormes dimensiones y tremendamente efectivas. Y ahora les está jugando una mala experiencia. Algo así como un efecto halo.

Quizás esté adelantando hechos. Sin embargo la opinión de la prensa especializada en las últimas keynotes tenía tintes más épicos que en esta última. El iPod Nano 5G y su cámara de video tuvieron una muy buena acogida así como los iPhone 3G/3Gs que supusieron una revolución mediática. El MacBook Air saliendo de un sobre de tamaño A4 es una escena difícil de olvidar. Apple ha tenido una racha increíble estos últimos años y la prensa siempre la ha alabado.

Por eso me resulta tan extraño y un poco preocupante que la prensa lo haya calificado como un simple iPhone gigante. Útil, funcional, bonito pero a cambio destacando más su defectos que sus virtudes (falta de flash, multitask, función de teléfono). Recordemos que también se han generado muchos rumores y expectativas, lo que quizás haya contribuido al bluff general.

¿Ha fijado Apple un nivel demasiado alto en sus estándares de innovación que ahora no es capaz de cumplir o simplemente los usuarios y la prensa han exagerado la capacidad innovadora de los de Cupertino? No lo sé, pero el tiempo nos lo dirá.

Leave a Reply